Mexiac

El maestro Adolfo Mexiac alcanzó la inmortalidad con este grabado, lo más importante de toda su obra. Tuvo mucha más suerte que la mayoría de los artistas que no lograrán ni una sola obra icónica, ni sintetizar un estilo, ni mucho menos un lenguaje.

Ahora comparte la pileta de ácido nítrico con Guadalupe Posada en el infierno de los grabadores. 
Descanse en paz, admirado maestro!

Eko Ex Libris el Príncipe

El Príncipe es más malo que tú, más hipócrita que yo, por eso es mejor que nosotros y nos sometemos al Príncipe.