Ex Libris Leonora


Es Leonora, la inspiradora del triángulo de Fidelio... 




Porque el amor conyugal inevitablemente lleva a la tragedia.

Clean Up your Act


Este dibujo iba muy bien, pero quise meter ropa, referencias
de abandono, la ropa es el símbolo de satus más inmediato con que satisfacer a nuestro hambriento ego.
Pero la adicción rebasa cualquier aspiración del ego. Y la derrota del ego es
el gran tema del arte. Mas al ponerme pretencioso con este dibujo, ensucié la
figura. Now I have to clean up my act. Because pictures are magic… As you know.






























Aunque viendo el resultado final, creo que era un mejor dibujo antes... So it goes.



La versión impresa publicada en Laberinto gracias a la tolerante y cómplice paciencia de José Luis Martínez S.

The Guatemala Notebook

Una semana en la exuberante naturaleza de Guatemala haciendo apuntes y los dibujos son iguales como si los hubiera hecho en Alaska o en el Mojave.




















Ex Libris Doctor Fausto y Margarita

El personaje más importante de Fausto es una ilusión dentro de mi, Mefistófeles, al que le vendería el alma para hacer reales todos mis auto engaños y fantasías. Pero hoy no existe siquiera el interés en comprar nuestra conciencia. ¿Para qué? Si la entregamos a la menor provocación, adictos al impulso de pertenecer a lo que esté de moda en este instante. Nos estorba la independencia y la autonomía. Hemos proscrito la soledad y la melancolía... Y mandamos a la mierda el único privilegio que tienen los artistas y los poetas, el pacto de sangre con la inmortalidad. Mientras Goethe, Fausto y Margarita nos observan.




El Doctor Fausto ofreciendo el pacto de sangre a Margarita, que le chupa el dedo deseando tenerlo en otra  parte.






¿El Doctor Fausto, mordiendo la tijera como una brida?






Mejor que el Doctor Fausto se trague la tijera...

Publicado en Laberinto, suplemento de Milenio diario, gracias a la paciente complicidad de José Luis Martínez S.

El dibujo que no sale y un poema de Eneko Urízar

No sé donde anda perdido, lo toco y la mano, no sabe qué hacer...
























Y vuelvo a empezar...



Me consuela el poema de Eneko Urizar:


Buscar.





Hago
lo que quiero.


Sin
importarme si gustaré o no,


ya
no.


Me
ha costado mucho llegar hasta aquí.


Tanto,
que puede que sea mentira,


que
no sea más que una alucinación


producto
de una juventud


plagada
de sustancias.


Ya
no busco el aplauso.


Ni
uso esto para ver unas tetas bonitas


o
un culito desnudo inclinado, por detrás


para
abrirme paso en la visión


de
esa vagina rosada


que
aparece entre las piernas.


Por
detrás.


Aunque
bienvenidas sean.


Ya
no busco


tirar
la puerta de una editorial abajo,


ni
que me paguen,


ni
ganarme el respeto de unos cuantos,


o
un artículo en un periódico de barrio,


una
entrevista en la radio,


o
un monográfico en la tele.


O,
ya puestos, un documental,


con
un tráiler que empiece con una guitarra acústica,


un
arpegio,


o
un solo de piano. Como todo lo demás.


Ya
sólo busco esa emoción


que
sólo viene a veces.


De
diva a paria alucinado.


Lo
prefiero así.


Es
más real, y más divertido,


y
mucho más excitante.




Y
de eso se trata.

RIFA RIFA RIFA RIFA