Mexiac

El maestro Adolfo Mexiac alcanzó la inmortalidad con este grabado, lo más importante de toda su obra. Tuvo mucha más suerte que la mayoría de los artistas que no lograrán ni una sola obra icónica, ni sintetizar un estilo, ni mucho menos un lenguaje.

Ahora comparte la pileta de ácido nítrico con Guadalupe Posada en el infierno de los grabadores. 
Descanse en paz, admirado maestro!

Ex Libris a Marc Fumaroli

Qué vivan las utopías, en Marc Fumaroli cuando el francés fue la lingua franca del mundo, el siglo XVII. Hoy se lamenta y nosotros con él de...