Era Madame Olympia, ahora es Kian

Así se publicó y éste es el presente.









Pero no quiero, no puedo aceptar los hechos consumados. Y quiero imaginar que puedo cambiar el pasado:







Las decisiones que tomé no existen, nunca las hice. Nunca dibujé con tinta negra, irrevocable. Este presente no existe.







Y en mi imaginación estoy borrando el pasado. Pero en el papel, es real ¡Velo!









Y aparece éste músico, su amante que le cantará y la amará.







Y para que nunca la abandone, como lo hizo en el pasado, vamos a sacarle los ojos. Kian el Bardo, va estar con su amante para siempre.


Eko Ex Libris el Príncipe

El Príncipe es más malo que tú, más hipócrita que yo, por eso es mejor que nosotros y nos sometemos al Príncipe.